Who am I Butterfly?

Published by eRIGINAL Books



Thank you to Dalia Cepero Rodriguez for illustrating Who Am I Butterfly?. Above are just some of the illustrations from the book. Click on any image to get a larger view.  


If you lost your memory, what would you do? Would you risk a trip into the unknown? Would you dare go beyond the boundaries of what you know and believe to be “real” in the hopes of discovering who you “truly” are? Well, what are you waiting for? Strap on two blue wings and come take flight into an adventure with Blue Butterfly.

This little fable follows a sweet bug from its forgotten life in a Miami hammock, into an uncharted journey of “true” self-discovery. Along her travels Butterfly encounters numerous creatures each giving her clues in her ultimate search to answer: “Who am I? Where did I come from?” and more importantly, “Where am I headed?”

Do you know?


WHO AM I, BUTTERFLY? ¿QUIÉN SOY YO, MARIPOSA?
DE ELENA IGLESIAS

por Maricel Mayor Marsán
Revista Literaria Baquiana (versión digital, número 99/100, julio/diciembre de 2016)
www.baquiana.com

 Una nueva edición de ¿Quién soy yo, Mariposa? de la escritora cubanoamericana Elena Iglesias ha sido publicada este año por la editorial Eriginal Books en versión bilingüe (español e inglés). Es un libro hermoso escrito para niños pero que puede ser leído con agrado por jóvenes y adultos.

¿Quién soy yo, Mariposa? tiene por protagonista a una Mariposa Azul que vuela de un lado a otro por todos los rincones en los manglares de Miami. Los co-protagonistas son los animales que la misma se encuentra durante sus vuelos y la relación que desarrolla con ellos. El tema central es la insistencia de este ser maravilloso que busca respuestas acerca de su procedencia, el objetivo de su existencia y el camino a seguir, a manera de fábula.

El propósito de la fábula es enseñar algo determinado. Desde las leyendas mitológicas hasta las fábulas de Samaniego e Iriarte, los escritores han utilizado —y siguen utilizando— muchas veces este tipo de escritura para no comprometer o señalar a nadie en específico y así, a través de una ficción alegórica por medio de animales, objetos o seres abstractos, lograr llevar un mensaje a sus lectores.

Elena Iglesias es una fabuladora ingeniosa que nos deleita con esta historia llena de ternura y espiritualidad acerca de una Mariposa Azul que indaga sobre la identidad de su ser. ¿Quién no se ha sentido en algún momento como la mariposa de esta historia? ¿Acaso no nos hemos preguntado en alguna ocasión la razón de nuestra existencia? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?

El libro está ilustrado con gracia por Dalia Cepero Rodríguez y la autora se lo dedica a su nieto Xael Julián, porque según sus palabras textuales, él la inspiró a escribir las aventuras de esta mariposa.

Con una introducción, ocho capítulos y un epílogo, el libro divide las aventuras de una Mariposa Azul que ha perdido su memoria y le otorga una categoría separada a cada uno de los encuentros que ella tiene con diversos animales. Su encuentro con Sally la Cangrejita en su madriguera y su posterior vuelo sobre el mar desconocido, pese a las advertencias de Sally; el aroma de un de árbol de Navidad y su encuentro con Samuel la Hormiga, que le confiesa que siempre ha vivido en ese lugar desde que talaron los árboles en la montaña y que debe volver con los suyos; las casas de los humanos y el encuentro con Patilargo el Insecto, cuando una mujer —en plena limpieza del baño—  por poco lo mata con un líquido limpiador; tras volar tierra adentro, llega el encuentro con Carola la Cotorra, que vive con toda su familia en un árbol del bosque, la señora Cuervo y el Gran Viento del Norte; su encuentro con Rosa la Babosa que busca una casa sin saber que la lleva a cuesta; otros encuentros con: Gladys la Gaviota que la enfrenta con la realidad del ciclo de la vida y la muerte, Pedro el Pavo Real que la conforta y la calma en su tristeza y Glenda la Vaca que la lleva de regreso a su lugar de origen, a los manglares de Miami y a las mariposas azules.

De cada una de sus experiencias, la Mariposa Azul aprende algo, se nutre de las diferencias y costumbres ajenas, tal como si fuera un niño en su etapa de aprendizaje. De una manera suave y sencilla, la autora pone en palabras de Gladys la Gaviota un planteamiento fundamental: “En la naturaleza, mariposa, no hay nada “terrible”. Solo existe el ciclo de la existencia. No puede haber muerte sin vida ni vida sin muerte.”

Muchos son los detalles curiosos y sorprendentes que aparecen a lo largo de las páginas de este libro, pero destacaré dos que me llamaron la atención. En primer lugar, la integración de un ser humano muy especial en la historia, el niño Xael, quien tiene el mismo nombre del nieto de la autora y aparece en este texto como un amigo de Glenda la Vaca. En segundo lugar, la conexión que se establece al final entre el personaje de la Mariposa Azul y un personaje que es parte de otro libro de la autora.

Finalmente, creo que es muy interesante el hecho de que Elena Iglesias haya situado la trama del libro en el sur de la Florida y, en especial, en los manglares de Miami. Esto me indica que la ciudad y el área ya despiertan un imaginario hasta en los escritores de literatura infantil.

Elena Iglesias nació en Cuba y actualmente vive en Miami. Poeta, narradora y crítica literaria. Ha sido periodista independiente y colaboradora de El Nuevo Herald durante muchos años. Ha publicado los poemarios: Península (1977); Mundo de Aire (1978), con poemas premiados por la Universidad Católica “Andrés Bello” en Caracas (Venezuela); y Campo Raso (1983), fruto del Taller de Poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo Gallegos” en Caracas (Venezuela) y Temblor de Luz (2010), dedicado a la memoria de Dulce María Loynaz. Es además, autora del libro de cuentos cortos Cuenta el Caracol (1995), recreación de patakíes de la tradición afrocubana; dos libros de cuentos infantiles, la edición bilingüe Aloni Gabriel y Mariposa / Aloni Gabriel and Butterfly (2004, 2005 y 2009) y la edición en inglés Adventures of a Blue Butterfly (2009); y una autobiografía espiritual, The Philosophy of My Wandering Cat (2009).


¿Quién soy yo, Mariposa?’, fábula para niños

el Nuevo Herald - Junio 1, 2016 by Elena Martí

Las aventuras de una mariposa que pierde la memoria al aventurarse por un mundo desconocido. Ese el tema de la fábula infantil ¿Quién soy yo, Mariposa?, de Elena Iglesias. Esta edición bilingüe, de Eriginal Books (2016), cuenta con bellísimas ilustraciones de Dalia Cepero-Rodríguez.

Se trata de la historia de una mariposa que vivía entre los manglares y quería explorar el mundo para conocer más sobre él. Y, al haber perdido la memoria por chocar contra un árbol, se encuentra con la cangrejita Sally en medio de una hermosa playa de arenas blancas.

Esta Mariposa Azul se hace tres preguntas: “¿Quién soy?, ¿De dónde vengo? y ¿Hacia dónde voy? Así se les deja saber a los pequeños lectores la importancia de la búsqueda de respuestas adecuadas a cada pregunta que nos hacemos. Una introducción a lo más esencial que pudiera entender un niño sobre los principios filosóficos del saber humano, aquellos que buscan establecer de manera racional los elementos “más generales que organizan el conocimiento de la realidad”.

La mariposa adquiere conocimientos en sus conversaciones con cada animal que se encuentra en su andar por el complicado mundo que la rodea; cada uno de estos animales se transforma en un amigo, un amigo siempre dispuesto a ofrecer su apoyo y su consejo. Ella tiene la habilidad de escuchar hasta lo que siente, en el fondo de su corazón, un árbol que fue talado por Navidad… Y este árbol aún se considera feliz: se había sentido hermoso, parte esencial de la alegría de un hogar, de una de las fiestas más emotivas del año, esas Navidades llenas del espíritu de compartir y amar.

Y, de esa manera, encuentra Mariposa Azul a muchos amigos en su largo recorrido: Sally, la Cangrejita; Samuel, la Hormiga; Patilargo, el Insecto; Carola, la Cotorra; Rosa, la Babosa; Gladys, la Gaviota… y muchos más. Cada uno tiene una historia que contar, cada uno comparte con ella su sabiduría, sus experiencias.

De todo ello, Mariposa saca sus propias conclusiones y aprendizaje: “Nada muere realmente, todo cambia y se convierte en algo diferente. Es como una interminable fiesta de disfraces con caretas que usamos y compartimos una y otra vez”.

“Empieza a desarrollar tu propia sabiduría”, le aconseja Gladys, la Gaviota.

Por su parte, Sally, la Cangrejita, le dice en un emotivo e inolvidable reencuentro: “Soy muy feliz, querida amiga… He aprendido además algo capital, que los nombres y las etiquetas no son importantes”.

Este es un libro para niños lleno de magia e impregnado de enseñanzas que jamás se deben perder en el camino.


Who Am I, Butterfly?

- Review by J.C. Pérez-Duthie,
an adjunct college professor in English
composition and literature, journalist, and writer.

In cultures everywhere, the butterfly has not only entranced man for millennia, but has also come to symbolize concepts as beautiful as the lepidopteran’s wings: concepts like soul and rebirth.

For Cuban American writer, poet, and journalist Elena Iglesias, author of the newly released bilingual fable Who Am I, Butterfly? (¿Quién soy yo, Mariposa?), Eriginal Books, 2016), the butterfly is more than a winged creature that dazzles everyone lucky enough to see it.

Iglesias, who calls Miami home, has already made the butterfly a character in a previous book, Aloni Gabriel & Butterfly (first edition launched in 2004). In her latest offering, the Blue Butterfly – a species native to the state of Florida – is also the main character in the always-relevant story about searching for one’s identity.

After bumping into something, Blue Butterfly becomes disoriented and loses her memory. Seeking solutions or explanations, she flaps her wings and embarks on an existential quest. A quest that any reader, regardless of age, will be able to relate to as the butterfly searches for answers to life’s conundrums: Who am I? Where did I come from? Where am I headed?

As befitting a fable, Who Am I, Butterfly? addresses issues every person who’s felt confused, lost, or wandering at some point in life, faces. The key to the success of any fable, Aesop’s works taught us, was not to hammer someone over the head with heavy symbolism, but to weave a moral lesson throughout an appealing and engaging story starring anthropomorphized creatures.

The tortoise, the hare, the lion, and the mouse are some of the characters that assume human attributes in the tales of the Greek fabulist. In Iglesias’ book, the cast features an ant, a leggy insect, a parrot, a snail, a seagull, a peacock, and a cow.

Throughout her journey, Blue Butterfly discovers that the kindness of strangers also comes in animal form, even in the most unexpected ways. All the critters, in one way or another, help her and help each other.

Even Rosie, the snail, gets help from a most surprising source. She is experiencing her own little drama as she attempts to find out where her true home is, yet sometimes it just takes someone else, or a harrowing situation, for one to realize that one carries home with them. Rosie discovers this when a mockingbird tries to snatch her up, and she seeks refuge in the same home that she holds on top of her.

A human episode in the story tries to mitigate in a small way the damage that man has wreaked on the fauna and flora of this planet. Whereas men are responsible for cutting down the trees that harbor so many animals and insects, Blue Butterfly also sees a woman try to save a leggy insect that startled her while she was cleaning the bathroom. The woman’s first instinct – probably not knowing what it was – is to spray the bug with cleaning foam. This knocks out the critter.

Remorseful and believing that she has just killed a living creature, the woman prays for it not to die:

God, let the leggy-looking critter live. I don’t know why I behaved so foolishly. Please let him live. I’m willing to give the universe a day of my life in exchange for his life.

Humans do like to bargain, especially when it comes to matters of life and death. In this case, the prayers seem to be answered. 

After a while, Blue Butterfly notices that the insect is awake and she tries to communicate this to the lady by batting her wings against a window pane (this brought to my mind the final moments of the moth in Virginia Woolf’s Death of the Moth, a parable of a different kind).

Blue Butterfly befriends creatures and is paid in kind, and in her voyage of discovery, she finds out more than she ever expected. You’ll have to read this short, sweet bilingual book, written in English and Spanish, in its entirety, to see if she finds what she’s looking for!

Suffice it to say that, whether in Who Am I, Butterfly? or in real life, sometimes the answers are right in front of us.


I have known Elena since she began her Zen practice in 2002 and she has been a thorough student ever since.

Elena is also a writer with books published in Spanish and English. Who am I Butterfly? Flying to Remember is a delightful children’s story that tells how the Butterfly became a Buddhist teacher. 

Bill Durham
Founder and director of the Rising Moon Sitting Group
Key Biscayne, Florida
www.kbzen.org


I met Elena Iglesias in 2002 when she joined the MoonHeart Sangha, which was founded by Gesshin Prabhasa Dharma, Zenji. She has attended the Dharma House, our practice center in Miami, on a regular basis since then.

Elena has been a reporter, poet, short story writer, young adult fiction writer, and, now, a children’s book writer with “Who am I Butterfly? Flying to Remember.”

This book is rooted in Buddhist teachings without getting mired in foreign terms. It evokes a sense of mystery and wonder. I have read it through several times, appreciating it more each time. I suspect young readers would have a similar experience.

Hank Soan Poor, Osho
International Zen Institute of Florida
Miami, Florida
www.izif.org


ELENA, LA MARIPOSA AZUL Y UN VIAJE AL DESCUBRIMIENTO

Cuenta una leyenda árabe que la mariposa, en su afán por descubrir el significado de la llama, fue atrapada por ésta y con ello se convirtió en la más sabia de todas las mariposas, no solamente porque había decubierto todos sus secretos, sino también porque en aras del saber había ofrecido su vida a cambio.

Curiosamente, ya sea por su belleza como por su vuelo tan especial y seductor, esta espléndida criatura ha estado presente desde tiempos remotos en casi todas las culturas como emblema de transformación y desarrollo espiritual, y se la ha considerado como alma reencarnada, conexión entre los mundos de la muerte y la vida, portadora y guardiana de espíritus, ego proyectado a través de los sueños, divinidad y aliento vital, incluso su presencia en ciertos escenarios adquiere significados mágicos o místicos, dependiendo de su color y el momento en que hace su aparición.

O sea, la mariposa se convierte en un símbolo viajando a través de los siglos con su regia investidura que hechiza las miradas, siendo aclamada por meigas y monjes, brujos y curanderos, científicos y eruditos, amada por todos y reverenciada por su función de polinizadora e indicadora ecológica. Un cuerpo celeste, una realidad que la imaginación, la ciencia y la poesía han eternizado. Quizás por eso voy en busca de la mariposa azul, blanca y transparente, que Elena nos entrega como una ofrenda, para que me cuente sus memorias y me explique cómo logró recuperarlas en ese fascinante camino de la indagación introspectiva.

LPM- ¿Pérdida de la memoria, o análisis introspectivo y viaje hacia el Yo esencial?

EI- Eres muy perceptiva Karin. El libro representa nuestra afanosa búsqueda por encontrarnos. Todos nos hemos preguntado alguna vez, quiénes somos y qué hacemos en este planeta que muchos (entre ellos yo) no reconocemos como nuestro. Cada animal/amigo con quien se encuentra la Mariposa Azul le da una pista, pero ella tarda en completar el rompecabezas.

LPM- ¿Cómo surge la idea de este proyecto literario? ¿Entre otras cosas, reverencia a nuestra madre naturaleza? 

I- Esa es una pregunta difícil de contestar para mí. Nunca me digo con antelación: “quiero escribir sobre tal cosa”. Simplemente, un día me viene la inspiración y empiezo a escribir. Después el libro se despierta y toma la batuta. A partir de ese momento, él se escribe solo. Yo me convierto solamente en la mecanógrafa.

LPM- Entiendo que está orientado a los niños, pero al leerlo he sentido la fascinación de seguir la lectura sin detenerme, esto del querer saber qué viene después… 

I- Te voy a revelar un secreto: yo no creo en libros “para niños”. Fíjate en El Principito y en todos los cuentos de hadas. Son muy profundos y tienen enseñanzas y mensajes para todos. Cada quien se proyecta en ellos y capta el contenido según su nivel de conciencia. 

PM- Así es… ahora recordé que los primeros cuentos de hadas estaban dirigidos mayormente a los adultos hasta que llegaron el preciosismo y los hermanos Grimm, tu respuesta me ha hecho pensar en la maniobra subliminal tanto moral y religiosa como ideológica y social que siempre ha existido en la literatura infantil, aunque por sobre todas las cosas hay que exaltar su trayectoria cultural y educativa… ¿qué piensas sobre esto?

EI- Yo pienso que esa “maniobra subliminal” a la que te refieres ha existido siempre no solo en la literatura infantil sino en toda la literatura. La meta de los libros infantiles ha sido educar de alguna forma a los niños. Yo veo con un poco de recelo esa trayectoria, porque la distancia es corta entre “educación” y “programación”. 

PM- Las ilustraciones de la artista Dalia Cepero-Rodríguez son preciosas… ¿me puedes contar cómo surgió esta colaboración y de qué manera se fue desarrollando? 

I- Dalia y yo nos conocimos en los años 90 en la Sociedad de Filosofía Hermética, un grupo esotérico con raíces masónicas. Poco después nos volvimos a encontrar en el Nuevo Herald, donde ella era traductora. Desde entonces, siempre hemos seguido nuestra amistad. Ella tiene mucho sentido del humor, es responsable y profesional en sus labores y ahora -¡por fin!- ha empezado a pintar “en serio”, algo que yo quería que hiciera desde hace mucho tiempo, cuando conocí su don para la pintura y el dibujo. 

PM- Háblame de Glenda… ¿inspirada en la diosa Aditi de la mitología hindú? En tu libro existen dos personajes claves que se les ha identificado en diferentes culturas como míticos, sagrados o totémicos… ¿son tus “animales espirituales” o ha sido una casualidad? Me refiero a la mariposa y a Glenda… 

I- Es interesante que Glenda te haya recordado a la diosa milenaria Aditi, de la mitología hindú. A ella se le solía invocar, entre otras cosas, como dispensadora de bienestar para los niños y el ganado. No pensé en ella para crear a Glenda, pero como te dije anteriormente, en un momento dado el libro se empieza a escribir solo y esa sabiduría divina es mucho más culta y certera que yo... En cuanto a la mariposa, no importa cuál sea la cultura o la latitud, es un símbolo universal de transformación y evolución en la vida. Ese proceso de metamorfosis que la hace encerrarse dentro de un capullo, para luego poder volar libre, es increíble. La idea principal del libro es que todos los seres luchan por transformar su vida y evolucionar como una mariposa. 

PM- Me ha gustado mucho que la trama se haya desarrollado en los manglares de Miami, ya sabemos que en armonía con los Everglades es santuario de una gran variedad de especies, algunas en peligro de extinción entre ellas la mariposa hojarasca… ¿estás de acuerdo conmigo en que tu libro contribuiría a despertar el interés por el tema ecológico en nuestra región? Pienso más que todo en los niños y los programas educacionales en las escuelas del área, donde estoy segura tu libro sería muy bien recibido. 

I- Para mí sería un honor que mi libro contribuyera a despertar el interés por el tema ecológico en nuestra región, sobre todo en las escuelas de Miami-Dade y Broward.

LPM- ¿Algún nuevo proyecto en camino?

EI- Tengo dos proyectos en camino: un libro de reflexiones y otro sobre el espíritu de los árboles... pienso terminarlos para fin de año, pero "el hombre propone y Dios dispone". Gracias por tu interés en mi libro y por esta agradable conversación.


Sobre la Autora

Elena Iglesias, periodista independiente cubana, ha escrito cinco poemarios: Península, Mundo de aire, Temblor de luz, Campo raso y Apremiante deseo de manantial, una compilación de su poesía. Es autora además de los libros de cuentos Cuenta el Caracol, una recreación de patakíes de la tradición afrocubana; Aloni Gabriel y Mariposa/Aloni Gabriel and Butterfly y La filosofía de mi gata andariega/The Philosophy of My Wandering Cat. Ahora presenta la historia infantil bilingüe Who am I Butterfly?/?Quién soy yo, Mariposa? publicada por eRiginal Books e ilustrada por Dalia Cepero-Rodríguez. Está a la venta en formato de papel y también en Kindle en Amazon.com. 

Pueden ponerse en contacto con Elena Iglesias a través de su correo electrónico: elemaga@hotmail.com o visitar su página de internet: www.elenamiglesias.net


La Peregrina Magazine © 2016      


Linden Lane Magazine
Vol. 35 #2 Summer / Verano, 2016
- Elena Martí

Las aventuras de una mariposa que pierde la memoria al aventurarse por un mundo desconocido. Ese el tema de la fábula infantil ¿Quién soy yo, Mariposa?, de Elena Iglesias. Esta edición bilingüe, de Eriginal Books (2016), cuenta con bellísimas ilustraciones de Dalia Cepero- Rodríguez.

Se trata de la historia de una mariposa que vivía entre los manglares y quería explorar el mundo para conocer más sobre él. Y, al haber perdido la memoria por chocar contra un árbol, se encuentra con la cangrejita Sally en medio de una hermosa playa de arenas blancas.

Esta Mariposa Azul se hace tres preguntas: “¿Quién soy?, ¿De dónde vengo? y ¿Hacia dónde voy? Así se les deja saber a los pequeños lectores la importancia de la búsqueda de respuestas adecuadas a cada pregunta que nos hacemos. Una introducción a lo más esencial que pudiera entender un niño sobre los principios filosóficos del saber humano, aquellos que buscan establecer de manera racional los elementos “más generales que organizan el conocimiento de la realidad”.

La mariposa adquiere conocimientos en sus conversaciones con cada animal que se encuentra en su andar por el complicado mundo que la rodea; cada uno de estos animales se transforma en un amigo, un amigo siempre dispuesto a ofrecer su apoyo y su consejo. Ella tiene la habilidad de escuchar hasta lo que siente, en el fondo de su corazón, un árbol que fue talado por Navidad... Y este árbol aún se considera feliz: se había sentido hermoso, parte esencial de la alegría de un hogar, de una de las fiestas más emotivas del año, esas Navidades llenas del espíritu de compartir y amar.

-Y, de esa manera, encuentra Mariposa Azul a muchos amigos en su largo recorrido: Sally, la Cangrejita; Samuel, la Hormiga; Patilargo, el Insecto; Carola, la Cotorra; Rosa, la Babosa; Gladys, la Gaviota... y muchos más. Cada uno tiene una historia que contar, cada uno comparte con ella su sabiduría, sus experiencias.

De todo ello, Mariposa saca sus propias conclusiones y aprendizaje: “Nada muere realmente, todo cambia y se convierte en algo diferente. Es como una interminable fiesta de disfraces con caretas que usamos y compartimos una y otra vez”. “Empieza a desarrollar tu propia sabiduría”, le aconseja Gladys, la Gaviota.

Por su parte, Sally, la Cangrejita, le dice en un emotivo e inolvidable reencuentro: “Soy muy feliz, querida amiga... He aprendido además algo capital, que los nombres y las etiquetas no son importantes”.

Este es un libro para niños lleno de magia e impregnado de enseñanzas que jamás se deben perder en el camino.


Elena Iglesias and the Adventures of a Blue Butterfly

By SARAH MORENO
smoreno@elnuevoherald.com
July 1, 2009

When Elena Iglesias received an honorable mention in a narrative contest organized by the Writer’s Digest, for her story The Realm of the Taboo: A Love Story, in 2007, she felt as if she had won an extremely prestigious award. At that time, she competed with 19,000 stories written by people whose native language was English, and for her, born in Cuba and a resident of Miami, this story – published recently as part of the book The Philosophy of My Wandering Cat- represented her first incursion as a writer in that language. 

Nevertheless, Iglesias, a journalist by profession with seven published works – four of them in narrative and three in poetry – receives even greater satisfaction from the possibility of sharing with her grandsons: Aloni Gabriel and Xael Julian, the two volumes of children’s stories she has written for them. These are inspired by the Blue Butterfly, a Florida native species, which is currently in extinction. Aloni Gabriel and Butterfly, published for the first time in 2004 with magnificent illustrations by Noelvis Diaz, is already undergoing its second bilingual edition. Who am I Butterfly? a prequel of the previous and this time illustrated by Dalia Cepero-Rodriguez, was released in May of this year. 

The first book focuses on a trip taken by Aloni with Butterfly to seven countries governed by angels who teach him the value of friendship, justice and wisdom. The second book tells the story of how the Butterfly acquired its wisdom to become a master.

“All my books have a spiritual connotation””, Iglesias comments. “I like to extend people a hand – whether they are children or adults – so that they can awaken to the reality of their being; so that they can know who they are. That’s why these [titles] are linked to oriental philosophies that say that one and every creation has the same divine energy; that we are all God. This is discovered when we look within ourselves, where we find the beauty we possess, and which we can share with the rest of the world.”

In Who am I Butterfly? the forgetful Butterfly takes on a journey of discovering itself, when it meets Sally, the crab; Sam, the ant; Leggy, the critter; Carol, the parrot; Rosie, the snail; Gladys, the seagull; Peter, the peacock; and Glaw, the cow. The latter offers the Butterfly a surprising lesson, which some adults believed to be too complex, but for Aloni, just 11 years old, it was understood as clearly as water.

“I asked Aloni: ‘What do you think of the butterfly?’ and without hesitation and promptly he answered: ‘It became one with the cow’”, Iglesias tells us regarding the conversation she had with her oldest grandson.

“Children don’t complicate themselves with intellectual details and they capture the essence quicker than adults. They do as the Buddhists, who say that one must look at things in a simple manner, because the rest are just interpretations that always represent half-truths”, Iglesias comments, considering that these two children’s books are targeted to children older than seven years of age, and ideal to share with the family.

“These stories have to be read to the child by mom, dad or, in my case, the grandma, because questions and comments will arise”, Iglesias suggests.

On the other hand, The Philosophy of My Wandering Cat is targeted to adolescents and adults. “These are philosophical dialogues between a female cat and its young owner [Evaluz]'', describes Iglesias, who divided the book into two parts; one presents the friendship between the animal and the woman, and in the second she places them in stories linked to the Major Arcana of the Tarot. 

When questioned about the reason why in the three books wisdom is bestowed upon animals, Iglesias confirms her belief in that “we humans have a lot to learn from them”.

“We are very arrogant and we believe that we constitute the pinnacle of nature; nevertheless, everything around us, starting with animals and ending with plants, can teach us a lot”, concludes the author, who already has versions of these books in Spanish ready and hopes to continue the Butterfly saga in other charter books.

Copyright 2016, Elena Iglesias; all rights reserved.